Hoy tampoco he llegado a todo.
He vuelto a equivocarme.
He mirado la vida de otra mujer y he pensado que ella lo está haciendo mejor que yo.
Que a mi edad debería haber llegado más lejos.
Que debería ser mejor madre.
Mejor profesional.
Mejor pareja.
Mejor amiga.
Que debería tener más tiempo.
Más paciencia.
Más seguridad.
Que debería poder con todo.
Y cuando no puedo, aparece esa voz:
¿Qué van a pensar de mí?
Pero…
¿quiénes son "los demás"?
Porque quizá nadie me exige tanto como yo.
Quizá nadie lleva la cuenta de las veces que fallo.
Ni de todo aquello a lo que no llego.
Ni compara mi camino con el de otra mujer.
Quizá la que espera que sea perfecta soy yo.
Y entonces, me pregunto:
¿Quién decidió dónde debería estar a estas alturas?
¿Quién dijo que tenía que llegar a todo?
¿Quién decidió que el éxito de otra mujer dice algo sobre el mío?
¿Quién dijo que equivocarme significa hacerlo mal?
¿Quién decidió qué es perfecto?
Quizá llevo demasiado tiempo preocupándome por lo que pensarán los demás…
Cuando la mirada más exigente siempre ha sido la mía.
IM-PERFECTA no habla de tener defectos.
Habla de dejar de vivir examinándome.
De equivocarme sin convertirme en mi error.
De admirar a otra mujer sin hacerme más pequeña.
De querer más sin despreciar lo que ya soy.
De perseguir mis sueños sin sentir que llego tarde.
De no llegar a todo.
Y estar bien con ello.
Porque quizá la pregunta nunca fue si soy perfecta o imperfecta.
La pregunta es:
¿Y si "los demás" soy yo?
IM-PERFECTA
¿Quién decide qué es perfecto?
Con cariño,
Mari Carmen Lorenzo Escobar
CEO D'Arome