¿Alguna vez te has preguntado por qué, al percibir un aroma, te vienen a la mente unos recuerdos concretos? ¿Por qué los olores y los recuerdos están tan asociados?

Entendemos por sentidos la capacidad del ser humano de percibir estímulos internos y externos mediante el empleo de órganos específicos, registrar la información percibida y crear respuestas. Como es bien sabido, el ser humano posee 5 sentidos: vista, gusto, tacto, oído y olfato.  Éste último, el sentido relacionado con los olores, es el que guarda una relación más estrecha con los recuerdos y las emociones.

Los olores están presentes continuamente en nuestras vidas, y cumplen funciones muy importantes: nos alertan, nos hacen huir o atacar, nos conectan con momentos de nuestro pasado y nos hacen revivir sentimientos y emociones. Por ejemplo, al nacer nuestro instinto reconoce el olor de nuestra madre, llevándonos hasta ella. Por eso, el olor que asociamos con nuestras progenitoras nos genera confianza, seguridad y protección.

Este proceso ocurre en nuestro cerebro, ya que los olores se registran y almacenan allí mismo, compartiendo espacio con las emociones y sentimientos.

vela-perfumada-flor-vainilla

En concreto, los olores llegan en forma de impulsos eléctricos al sistema límbico, donde se encuentra el hipotálamo. Cuando un aroma percibido llega al sistema límbico, el cerebro trabaja haciendo una relación entre lo que se ha olido y lo que ya tenemos almacenado en la memoria. En función del recuerdo con el que se asocie, el olor nos resultará agradable o no. Por esto decimos que, a diferencia del resto de los sentidos, el olfato tiene una relación directa con las partes del cerebro que controlan los recuerdos y las emociones, así como nuestra predisposición para estar activos, relajados, controlar nuestro apetito, atención, memoria, etc.

Los aromas alcanzan a todos los sentidos y son capaces de generar efectos en varios aspectos de la vida: en el plano mental, emocional y espiritual.

Patricia Gallardo, creadora de una línea de fragancias apuntadas al bienestar emocional. 

Para trabajar estas relaciones y efectos, nos encontramos con la aromacología, es decir, la ciencia que estudia y analiza los efectos de los aromas en la conducta y el comportamiento de los seres humanos, con objeto de avanzar y conocer más sobre este curioso fenómeno que ocurre en todos nosotros.

Por tanto, identificar y tener presentes los aromas que nos generan sensaciones agradables y reconfortantes nos ayudan a mejorar y equilibrar nuestro estado de ánimo y nuestra conducta, además de descubrir y experimentar nuevas experiencias y sensaciones.

Y para ti, ¿Qué olores son los que te transportan a un lugar o a un instante concreto? ¿crees que los olores son tan importantes para determinar cómo nos sentimos?

Related Posts

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *